Hunab Ku

Hunab Ku
Dios Maya del universo, creador de la tierra tres veces y de los Mayas en la última ocasión, padre de Itzam Ná

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Historia de una verdadera patriota.

"La sangre brota fluidamente si algo atraviesa la piel, por más simple que sea ese algo, puede lastimarnos; somos unos seres tan frágiles, tan... poco importantes para el planeta, la vida no se termina si ya no estuviésemos nosotros en este mundo, las plantas, los animales, el agua, todo seguiría su camino y lo más probable es que este mejor sola, que con nuestra presencia."

Eso es lo que pensó una pequeña niña de apenas 8 años, su nombre en realidad no es importante, lo mantendré como anónima, ella lo hubiera querido así, nunca tuvo esa idea de ser alguien con poder, nunca paso por su cabeza y aún no sabía lo que era un líder, y que bueno que no lo sabía, esa palabra puede corromper a cualquier mente que sea pura, lo se, es raro que alguien como yo este escribiendo sobre una "desconocida" pero nunca sabes de quien puedes aprender algo.



Creo importante relatar uno de los días de esta niña, quizá, el más importante de su corta vida y sobre todo, el más impactante, el día en el que abrió los ojos por primera vez (ella lo hizo a los 8 años, hay personas que no lo hacen nunca...), así que, aquí voy.


Era un día como cualquier otro, se levanto temprano, a las 6 de la mañana para ser exactos, una hora antes de tener que entrar a la primaria, pero ella se sentía rara, le costo trabajo levantarse de la cama (más del regular), se sentía pesada, y lo que más le asustaba era que sentía un vacío que solo había experimentado una vez, cuando su mascota favorita, una pequeña tortuga, murió; sus padres le habían dicho que "se quedo dormida" pero lo único que paso por la mente de la niña fue "demonios... no esta dormida, esta muerta... mis padres son muy raros..."


Bajo a desayunar sientiendo aún ese molesto vacio en el estomago, pensó que podría ser por el hambre, por lo cual desayuno como nunca había desayunado antes, pero justo a mitad del banquete que se estaba devorando, algo llamo su atención fuertemente, en la pantalla del televisor vio tres colores muy lindos, verde, blanco y rojo, y vio que al lado de ellos estaba un señor,

"ese señor parece de mi edad, creo que estamos de la estatura" (pensó sin saber que se estaba burlando del mismísimo Presidente de la República)






-oye papi, ¿quién es ese señor chaparrito con lentes?- le pregunto a su padre que se encontraba al lado de ella, comiendo unos huevos revueltos que él mismo había preparado; regularmente era su esposa la que cocinaba, pero desde hace unas semanas tenía que irse a trabajar muy temprano, ya ni siquiera podía llevar a su hija a la escuela.

Él levanto un poco la mirada, apenas lo suficiente para poder ver sobre la sección del aviso oportuno de un periódico; en cuanto vio la pantalla, su rostro cambió súbitamente de preocupación, a un enojo sin igual, la niña nunca había visto a su padre así, ni siquiera cuando su equipo de fútbol, unos que tenían en sus playeras una cruz azul, perdieron... de nuevo.



-¡Ese hijo de la chingada no tiene madre! nada más porque se fue a estudiar a gringolandia y en el Harvard ya se siente muy cabrón, ¿como puede manejar a un país del cual nunca ha sido parte?, ese wey comía carne mientras yo estaba como pendejo trabajando todo el día y sin comer más que un pinche pan duro, no, ese wey debería morir, también ese pendejo que se cree Presidente Legítimo, pinche loco pendejo, de todas formas nada ha hecho, ni uno ni otro, los dos son unos culeros- terminando de decir esto, tomo de nuevo su periódico y siguió comiendo, aún con la cara más roja que una manzana.





La niña no comprendio gran parte de lo que dijo, lo único que tuvo sentido para ella fue que ese señor comía muy bien. Pero no le dijo nada a su padre porque no quiera que se enojara con ella.


Tomo sus cosas y se encamino a la escuela, su padre no podía llevarla, tenía que quedarse a hacer las labores del hogar, hacia más de una semana que él estaba todo el día en casa y como mamá no estaba, papá tenia que hacer las cosas de la casa. "A lo mejor es el día al revez..." pensó la niña recordando un capitulo de su caricatura favorita, Bob Esponja.


En el camino de su casa a la escuela muchas veces veía a gente dormida en las calles, con una botella de vidrio al lado, a ella no le gustaba pasar por ahí porque olian muy feo esos señores, a veces también escuchaba que gente discutía, esos señores que se gritaban la mayoría de las veces se movían de una forma muy chistosa, como si se fueran a caer. No le gustaba ir sola a la escuela, el camino era muy poco agradable, en especial por un señor que siempre estaba jugando con un silbato, tenia facha de que se había comido un hipopótamo, siempre vestía de azul y tenia un gorrito con una placa en color dorado, ah, sin olvidar los lentes negros que nunca dejaban ver sus ojos, si... la niña odiaba a ese señor, porque siempre que pasaba por la esquina donde él se encontraba, paraba los coches para que ella pasara, pero al irse de ahí, él siempre le daba un golpecito en el trasero mientras se relamía los bigotes. Eso era muy aterrador, en especial porque ella no sabía por que lo hacia, además de que él parecía salido de su peor pesadilla.



La escuela tampoco le gustaba mucho, para su gusto el color que habían elegido no era el mejor, de hecho, ella pensaba que eran muchos colores para la fachada de la escuela, además de que no tenían ningún sentido, sólo eran unos garabatos peores que los que ella tenía en su libreta de dibujos, y con mensajes que nunca había entendido, como "TE AMO PAGARITA", "PUTOZ LOZ D LA PRIMARIA", "TU JEFA ES UNA GOLFA, ATTE: EL MOLEZZ", "ARRIBA LA CREW 58!!! PUTO EL QUE LA LEA", "EZPERO K TU GEFE NO SALJA DEL VOTE PUTO MARIKON". 

   Ninguna de esas palabras las conocía, por lo cual nada tenía sentido, ella hubiera elegido mejor un lindo color azul, o rosa...




Su maestra nunca le había caído bien, era una señora regordeta y que se la pasaba todo el tiempo viendo novelas en su mini-tele, en realidad nunca les había enseñado nada, y cuando quería preguntar algo, la gorda malvada sólo le decía "¡Cállate! yo soy la maestra, tengo mi diploma de educadora de la SEP y mi jefa adorada me dio una Hummer, ¿por algo debe ser no chamaca irrespetuosa?"
De hecho, lo único que le gustaba de la escuela era salir al recreo, durante la clase solo estaban todos sentados y con la cabeza agachada, pero ella siempre tenía un libro entre las piernas, leyendo habilmente, un día la maestra la descubrió y le dio diez golpes con una regla de madera, de hecho fueron solo cinco, la regla se rompió al quinto y después uso una de metal para terminar con el castigo. Pero ella continuaba con sus libros, si no se movía ni decía ni hacia nada, puede que no la castigaran. El truco era no hacer nada enfrente ni en contra de la figura de autoridad.


Cuando la chicharra de la escuela sonó, ella fue la primera que salio corriendo de ahí, hasta su libro olvido en su silla, un ejemplar casi roto del Principito.
   Le gustaba salir antes porque hace una pocos días, en todos lados había banderas tricolores, adornos en tonos verde. blanco y rojo, campanas de papel y de plástico en colores dorado y plateado, en especial le gustaba un poster de un señor pelón que tenía una bandera con la imagen de una señora, le gustaba porque su abuela tenía una imagen igual en su casa, también le gustaba mucho la de un señor a caballo que tenía siempre cara de enojado y un bigote que no dejaba ver su boca; le gustaba más el caballo que el señor.



Llego pronto a la casa de su abuela, su padre le había dicho que tenía que pasar a visitarla, "se siente muy sola desde que tu abuelo se fue de viaje" ella aún no comprendía porque nadie le decía que su abuelo estaba muerto, -a lo mejor no saben el significado de eso, tendré que enseñarles- pensaba cada que recordaba lo que le decían.


Al entrar a la casa de su abuela vio la imagen de la señora, siempre tenía las manos unidas como pidiendo perdón, decidió preguntarle si ella sabía quién era el chaparrito de lentes de la mañana, su abuela siempre se la pasaba hablando con ella, algo interesante tendra por decir ¿no? 
-Oiga señora, ¿Ud. conoce al chaparrito de lentes de la tele?- le pregunto, se quedo parada esperando que le contestara, pero ni siquiera se movía... espero cerca de cinco minutos y después le dijo a la imagen -¡es ud. una grosera, no se porque hablan con ud. nunca dice ni hace nada, para mi que las personas que hablan con ud. están locas!- dicho esto tomo sus cosas y fue al cuarto de su abuela.


Llego al cuarto y vio que su abuela estaba viendo la tele (bueno... en realidad no la veia, sólo estaba dormida en el sillón mientras la tele estaba encendida), la desperto, la saludo y estuvieron hablando un poco sobre la escuela, después decidio preguntarle sobre el enanito de la mañana.
   -Oye abuelita, ¿sabes quien es un señor pelon, chaparrito y de lentes que sale en la tele?- 
   -Si hija, si lo se, es el Presidente de la República, es el señor más importante del país-
   -Ah... ¿y si es tan importante por qué está tan chistoso?-
   -JAJAJA hay hija, pues... asi son las cosas, no por ser alguien importante significa que eres alguien poderoso-

   -Oye abuelita, y... ¿qué hace ese señor?-
   -Pues dizque quiere que todos nosotros vivamos mejor, pero para mi eso es pura mentira, con tantos muertos por algo que ni vale la pena-
   -¿Muertos? ¿mi abuelo murio por esa razón abuelita?-
   -jajaja no hija, el murio como una persona normal, no murio defendiendo una causa tonta como la del pelón, en vez de hacer otras cosas esta queriendo ponerse a las patadas con sanzón, en vez de ayudarnos y de dar empleos como el prometio, sólo esta causando miseria mientras le da atole con el dedo a todos los del país con los festejos del Bicentenario-
   -¿Qué es eso del Bicentenario?-
   -¿Qué no te lo han explicado en la escuela? Dios, pero que asco dan las instituciones actuales... Bueno... el Bicentenario es una celebración por los 200 años de libertad que tenemos, pero están aplicando eso de... al pueblo... pan y circo, y por supuesto se lo tragan-
   -¿Pero que vamos a celebrar si dices que hay muchos muertos?-
   -Ese es el problema principal hija, las personas prefieren tener un rato de celebración a tener que estar recordando que viven en la misería... hay mi general Zapata debe estar tan decepcionado de nosotros...-
   -¿Quién es ese señor Zapáta?-
   -El fue un gran hombre hija, el si que fue un mexicano preocupado por su gente, no como ese pinche sotaco cabrón-
   -¿Qué significa sotaco abuelita?-
   -jajaja no deberia decirte esto pero bueno... sotaco significa chaparro, pelón y de lentes-
   -Ah... osea que ese señor se llama sotaco-
   -jajaja Si hija, asi es-
   -¿Y tu no vas a celebrar abuelita? ¿como todas las demás personas?-
   -No hija, no tengo nada por lo cual celebrar, tu abuelo ya no está, tu papá, mi hijo, está sin trabajo, en las calles no hay seguridad para ti, lo único que hace el sotaco es alborotar el panal y ¿para qué? nada más para tener contentos a sus amigos del gabacho, no hija... no puedo celebrar nada si estamos en la plena miseria y ese que debe de llevar al país se la pasa comiendo carne y caviar todos los días mientras nosotros solo tenemos para frijoles y unas tortillas...-
   -Eso fue lo único que le entendí a mi papá, que comia muy bien el sotaco-
   -Si... ¿pero a costa de quien hijita?-




La niña se despidio con mucho cariño de su abuela, ella era la única que le había respondido sus preguntas aunque seguia sin darle mucha confianza... digo... ¿como tenerle confianza a personas que hablan con imagenes que no responden nunca...?


Al caminar de regreso a su casa se la pasaba pensando en lo que había dicho su abuela, ¿por qué había tanta gente que si estaba feliz de estar "festejando"? según lo que su abuela le había dicho, la realidad era que estaban peor que nunca ¿De verdad los demás eran tan estúpidos como para no darse cuenta? o... simplemente no querian pensar en eso...


Siguio caminando y vio que había mucha gente en la calle, justo frente a su casa, hacían un circulo en torno a alguien que estaba tirado en el suelo, no era una persona común, era su madre; la niña corrio a su lado y vio que algo rojo salía de su estomago, sabía que a su madre la iba a pasar lo mismo que a su abuelo y su tortuga, comenzo a llorar mientras unas señoras ataviadas con sus delantales comentaban "hay no... ¿hasta donde vamos a llegar con esto de la violencia? todo por las malditas drogas, por eso yo si apoyo al Presidente" la niña esucho esto y comenzo a gritar, de hecho pronuncio algo que podria compararse con un dicurso, esto fue lo que dijo:


¡¡¡ESO ES UNA GRAN MENTIRA!!! ¡en la escuela no me enseñan nada, pero se que ese sotaco solo quiere que más gente muera, ni siquiera sabe lo que sufrimos nosotros, pero uds. lo siguen y quieren festejar cuando mucha gente muere a diario, no tenemos para comer, no tenemos para vestir, no tenemos para vivir, pero si tenemos para estar sin hacer nada, mientras el chaparro esta comiendo comoda y seguramente en su casa con sus hijos que son unos gringos, uds. dan asco, no son más que animales que se conforman con que les den pan y circo, uds. que también siguen a ese pinche loco que es el Legitimo, uds. son los que causaron esto, uds. al dejar que controlen su vida¡ !Vamos, vayanse todos y festejen con el sotaco, aunque esten felices un rato esto no terminara! ¡Zapata debe estar desilucionado de uds!


No se de donde saco tales palabras, tal vez de lo que había escuchado por ahí, pero si estoy seguro de una cosa, hizo que las personas se sintieran como buenos mexicanos, que se dieran cuenta de lo que en verdad son, unas personas egoistas al igual que el chaparro, unas personas que no merecen menos que morir inmediatamente, escudandose en una celebración hipócrita que lo unico que hace es disfrazar las cosas, si apoyas una celebración hipócrita, tu también eres uno. La televisión, las mentiras de los políticos, las promesas de un futuro mejor que nunca se cumplirán han surtido efecto, están peor que zombies.

¿Celebrar? ¿Celebrar qué?... México, los mexicanos, su gobierno, sus instituciones, todo esta podrido, en especial las personas, los mexicanos, pocos son los verdaderos nacionalistas que están avergonzados de su país, de ellos mismos, pocos son los que se aceptan como lo más aberrante de la tierra, pocos son los valientes que aceptan que no hay nada por lo cual festejar... pocos son los que ven a México con ojos llorosos, aceptando que estamos muy lejos de los ideales de hace 100 o 200 años...

El vacio de la niña se fue, pero porque fue llenado de odio, odio hacia las personas, hacia el sotaco, hacia todo. Eso si es de celebrarse, no el odio, sino el darse cuenta de la realidad, y la verdad no culpo a la niña, ¿de qué más podria llenarse un vacio así en estos momentos? con esta hipócrita celebración...


La gente al final se retiro de la tétrica escena, llego a sus casas y pensaron en lo que les dijo la niña, pero al día siguiente ya casi no recordaban nada del discurso, no había tiempo de esas tonterías, la novela de las 9 ya iba a empezar y el partido de las 12 tenía que merecer toda la atención de su público...









1 comentario:

ame dijo...

es mas comodo segir con los ojos vendados a abrirlos un poco
pero sin duda tiene mucho mas sentido intentarlo